11/05/2026
Portada » Repsol vende el 49% de su cartera renovable en España a Masdar
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REPSOL headquarters in Arganzuela district in Madrid (Spain). Building designed by Rafael de La-Hoz Castanys and completed in 2013.

Una operación avanzada en plena reconfiguración del mercado renovable

Repsol ha alcanzado un acuerdo para traspasar el 49% de su mayor cartera de activos renovables en España, integrada en el denominado proyecto Minerva, a Masdar, el vehículo inversor de Abu Dabi especializado en energías limpias.

La transacción se encuentra en su fase final y su cierre se prevé en las próximas semanas. Según estimaciones del sector, el conjunto de activos podría estar valorado en torno a 850 millones de euros, lo que refleja el interés sostenido por infraestructuras operativas incluso en un entorno de mercado tensionado.

Proyecto Minerva. una cartera diversificada y ya en operación

El perímetro de la operación incluye una capacidad instalada de aproximadamente 706 MW, repartidos entre tecnología eólica y solar fotovoltaica. En concreto, la cartera agrupa 13 parques eólicos que suman más de 400 MW y seis instalaciones solares con unos 300 MW adicionales.

Se trata de activos en funcionamiento, con generación estable y flujos de caja recurrentes. Este perfil resulta especialmente atractivo para inversores financieros que buscan exposición a renovables con menor riesgo operativo. Además, la estructura financiera ya está optimizada, tras una operación de financiación firmada en 2025 por un pool bancario que aportó 550 millones de euros para respaldar el desarrollo de estos activos.

Rotación de activos. clave para financiar el crecimiento

Desde su entrada en el negocio eléctrico en 2019 con la adquisición de Viesgo, Repsol ha desplegado una política activa de desarrollo y posterior rotación de activos renovables.

Esto busca por un lado cristalizar valor en un contexto de volatilidad en precios eléctricos, incertidumbre regulatoria y encarecimiento de la financiación. Por otro, liberar capital para reinvertir en nuevos proyectos dentro de su plan global de crecimiento en generación baja en carbono.

Esta lógica ha llevado a la compañía a cerrar alianzas con distintos socios financieros e industriales en los últimos años. Entre ellos destacan Pontegadea, vehículos de inversión como EIG o EIP, y gestoras como Schroders Greencoat, consolidando un modelo de coinversión que reduce exposición y acelera el despliegue.

Masdar refuerza su posicionamiento en España

Masdar, con su entrada en Minerva, se ha convertido en uno de los actores más activos en el mercado renovable español. Antes de esta operación, ya adquirió el 49% de una cartera solar de Endesa y tomó el control de Saeta Yield, plataforma creada originalmente por ACS.

Respaldada por gigantes energéticos como ADNOC y TAQA, la compañía combina músculo financiero con una estrategia clara de expansión internacional. Además, mantiene acuerdos de coinversión relevantes en Europa, como el firmado con Iberdrola por 15.000 millones de euros, centrado en eólica offshore en el mar del Norte.

Capital del Golfo. creciente influencia en el sector energético europeo

Emiratos Árabes Unidos está intensificando su presencia en activos estratégicos europeos, especialmente en energía.

TAQA, uno de los principales accionistas de Masdar, llegó a explorar una posible adquisición de Naturgy, lo que evidencia el interés del capital del Golfo por posicionarse en mercados liberalizados como el español. Este impulso inversor convive con cambios relevantes en el tablero energético internacional, incluyendo decisiones recientes de política petrolera y tensiones geopolíticas en Oriente Medio.

Repsol mantiene el foco en su expansión internacional

Pese a la desinversión parcial en Minerva, Repsol no reduce su ambición en renovables. La compañía ha dejado claro que seguirá avanzando en la rotación de activos, especialmente en mercados como Estados Unidos, donde dispone de una cartera relevante en desarrollo.

En paralelo, mantiene alianzas estratégicas con grandes actores del sector energético global, incluida Aramco, lo que le permite combinar su legado en hidrocarburos con una transición progresiva hacia modelos de generación más sostenibles.

Un mercado exigente que redefine estrategias

El acuerdo con Masdar refleja que en un entorno marcado por tipos de interés elevados, presión sobre los precios eléctricos y ajustes regulatorios, las grandes energéticas están optando por modelos más flexibles de inversión y financiación.

La rotación de activos deja de ser una opción táctica para convertirse en una herramienta central de gestión. Repsol lo ejecuta con una cartera madura y financiada. Masdar lo aprovecha para consolidar su presencia. El resultado es un mercado donde el capital internacional gana peso, mientras los desarrolladores optimizan su exposición al riesgo.