La electrificación, la inteligencia artificial y el crecimiento de los centros de datos pueden abrir un nuevo ciclo para las eléctricas europeas. Goldman Sachs estima que el beneficio por acción del sector crecerá un 8% anual entre 2026 y 2030, porcentaje que rozaría el 10% entre las compañías más expuestas al aumento estructural del consumo eléctrico.
La demanda eléctrica vuelve a crecer
Goldman Sachs observa aumentos de la demanda de entre el 2% y el 3% en numerosos mercados europeos durante 2026. La Agencia Internacional de la Energía sitúa el crecimiento del conjunto de la Unión Europea en el 2%, impulsado por la electrificación, el frío del primer trimestre y las necesidades de refrigeración.
El banco prevé avances anuales de entre el 1,5% y el 2,5% hasta 2030, que podrían acelerarse después hasta el 3%-3,5%. En un escenario de hiperelectrificación, con mayor penetración del vehículo eléctrico, las bombas de calor y la IA, el crecimiento podría alcanzar puntualmente el 5% anual.
Los centros de datos añadirían entre uno y dos puntos porcentuales a la demanda al final de la década. La AIE calcula que su consumo eléctrico en Europa aumentará en más de 45 TWh entre 2024 y 2030, cerca de un 70%.
Europa necesitará hasta 3,5 billones de euros
Este crecimiento obligará a ampliar la generación y modernizar las redes. Goldman Sachs sitúa las necesidades de inversión entre 2,2 y 3,5 billones de euros durante el periodo 2026-2035, hasta un 150% más que en la década anterior bajo el escenario más expansivo.
Las redes pueden convertirse en el principal límite. La Comisión Europea calcula que requieren 584.000 millones de euros hasta 2030 y señala que el 40% de la infraestructura de distribución supera los 40 años. Además, al menos 16 Estados miembros ya registran colas de conexión.
EDPR y Solaria lideran las previsiones
Las diferencias entre compañías son amplias. Goldman Sachs proyecta un crecimiento anual compuesto del beneficio por acción del 27% para EDP Renováveis, del 18% para Solaria y RWE y del 16% para Elia. SSE y PPC alcanzarían el 12%, National Grid el 11% e Iberdrola y Naturgy alrededor del 6%.
El banco también calcula que los beneficios de RWE en 2031 y de Naturgy en 2030 podrían superar en torno a un 20% las actuales previsiones del mercado. Entre sus recomendaciones de compra aparecen RWE, Solaria, Drax, Nordex, Siemens Energy y Vestas.
Los precios energéticos refuerzan el escenario
Goldman Sachs señala que el almacenamiento europeo de gas se encuentra alrededor de un 25% por debajo de su media histórica. Al mismo tiempo, los contratos a plazo del TTF, principal referencia europea del gas, acumulan una subida superior al 50% desde enero.
El precio mayorista medio de la electricidad en la Unión Europea aumentó más de un 30% interanual durante el segundo trimestre de 2026.
Según Goldman Sachs, una subida del 10% del precio eléctrico elevaría entre un 4% y un 5% el beneficio por acción de los principales generadores en 2028 y 2029. Dentro del sector español, el impacto sería mayor en Acciona Energía y Solaria, cercano al 10%, frente al 4% de Endesa, el 2% de Iberdrola y el 1% de Naturgy.
Los tipos de interés siguen siendo el principal riesgo. Sin embargo, la deuda del sector tiene una duración media próxima a ocho años y solo una cuarta parte está contratada a tipo variable, lo que aplaza parte del impacto financiero.
La tesis de Goldman Sachs depende ahora de que Europa consiga ampliar redes y generación al ritmo de la demanda. La electrificación y la IA ofrecen crecimiento, pero los retrasos en conexiones, permisos e infraestructuras decidirán cuánto puede materializarse.
