Portugal y Marruecos han recuperado un proyecto planteado hace una década: construir una nueva interconexión eléctrica entre ambas orillas. Tras una reunión celebrada el 20 de julio en Lisboa, ambos gobiernos acordaron buscar apoyo comunitario y capital privado. Todavía no existe una decisión de inversión ni un cable directo aprobado.
La respuesta del Gobierno portugués al Parlamento mantiene abiertas tres alternativas: una conexión directa, una solución compartida con España o la participación en una infraestructura privada. Presentar el proyecto como un bypass eléctrico a España anticipa un diseño que Lisboa aún no ha elegido.
Un proyecto de 2016 que vuelve a la fase de estudio
Portugal y Marruecos iniciaron los trabajos en 2016. Dos años después, Redes Energéticas Nacionais (REN) y la Oficina Nacional de Electricidad y Agua Potable de Marruecos (ONEE) recibieron el encargo de preparar un anteproyecto y un modelo de financiación, según informó REN.
Los primeros estudios contemplaban un enlace submarino de alrededor de 1.000 MW y 220 kilómetros, con un coste de entre 650 y 800 millones de euros. Esas cifras ya no representan un diseño definitivo. La ministra portuguesa de Ambiente y Energía, Maria da Graça Carvalho, ha pedido actualizar el coste-beneficio, la tecnología y el trazado.
Lisboa y Rabat quieren presentar la propuesta a la Comisión Europea y retomarla en una cumbre bilateral prevista para comienzos de 2027. Portugal sostiene que la infraestructura solo avanzará con financiación europea o privada. El proyecto sigue en evaluación, no en fase de inversión.
Bruselas tendrá que decidir si el enlace aporta valor europeo
Al conectar un Estado miembro con un país tercero, la figura europea aplicable sería previsiblemente la de Proyecto de Interés Mutuo (PMI). Esta categoría permite solicitar fondos del Mecanismo «Conectar Europa», pero exige acreditar beneficios netos para la Unión, seguridad de suministro, integración renovable y convergencia regulatoria.
Los candidatos también deben figurar en el plan decenal europeo de redes y superar una evaluación económica. El calendario de la Comisión Europea sitúa la próxima selección en 2027 y su entrada en vigor en 2028. No se trata, por tanto, de una obra inminente.
España sigue siendo la conexión eléctrica de Marruecos con Europa
Marruecos intercambia electricidad con Europa mediante dos circuitos submarinos de 400 kV entre Tarifa y Fardioua, cada uno con 700 MW de capacidad técnica. En 2019, España y Marruecos acordaron estudiar un tercer enlace de otros 700 MW, presupuestado en 150 millones de euros y previsto antes de 2026. El plazo expiró sin su puesta en servicio.
Red Eléctrica calculó que ese tercer circuito podría generar 140 millones de euros para el sistema español mediante peajes y rentas de congestión. Una conexión directa con Portugal diversificaría las rutas de Marruecos. Con la alternativa trilateral, España seguiría formando parte de la infraestructura.
En 2025, España registró frente a Marruecos un saldo exportador de 3.743 GWh, el mayor desde 2017. La interconexión solo se congestionó durante 89 horas en dirección a Marruecos y ninguna en sentido contrario. El dato confirma el predominio reciente de las ventas españolas, pero también que el enlace existente no permaneció saturado de forma generalizada.
El impacto sobre el precio eléctrico sigue abierto
Una conexión adicional lleva electricidad desde el mercado más barato al más caro y tiende a aproximar sus precios. Si Marruecos continúa como comprador neto, más capacidad exportadora podría elevar el precio ibérico en algunas horas de excedente renovable, reducir los precios negativos y limitar vertidos. Si el flujo cambia de sentido, ocurriría lo contrario.
El resultado dependerá también del coste del cable, su uso, la financiación y los peajes. El Ejecutivo portugués considera prematuro calcular el efecto sobre hogares y empresas. Además, el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono incluye desde 2026 la electricidad importada por la Unión y vincula su coste a las emisiones asociadas.
Las interconexiones también aportan respaldo. Durante la reposición posterior al apagón ibérico del 28 de abril de 2025, Red Eléctrica creó islas de suministro desde Francia y Marruecos, además de utilizar centrales con arranque autónomo. Un nuevo cable no evitaría por sí mismo otro cero eléctrico, pero ofrecería una vía adicional para recuperar el servicio.
La crisis de Ceuta añade tensión, pero es posterior al acuerdo energético
La reunión energética se celebró el 20 de julio. La entrada masiva de más de 70.000 personas en Ceuta comenzó el día 30. La reactivación del proyecto precedió en diez días a la crisis fronteriza, aunque cualquier avance deberá negociarse ahora en un escenario diplomático más tenso.
Un informe policial remitido a la Audiencia Nacional describe una pasividad inusual de agentes marroquíes y recoge indicios de que algunos dirigieron el flujo. Pedro Sánchez sostuvo el 3 de septiembre que no existen pruebas de que Rabat diseñara o ejecutara la operación. Marruecos niega haberla promovido.
La tensión añade riesgo político a una infraestructura concebida para durar décadas. El proyecto continúa sin trazado seleccionado, financiación cerrada ni fecha de construcción. Por ahora hay una negociación abierta, no un bypass eléctrico en marcha.
