La red de transporte eléctrica empieza a enseñar sus costuras con números. Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha definido los criterios técnicos, y el operador del sistema ha puesto por primera vez sobre la mesa un mapa que muchos llevaban tiempo pidiendo: cuánta capacidad queda, nudo a nudo, para conectar nueva demanda.
El resultado: Tres de cada cuatro nudos ya no admiten más carga, al menos bajo las condiciones actuales de cálculo.
Qué ha publicado el operador del sistema y en qué se basa
Por primera vez, el operador del sistema ha difundido las capacidades de acceso para la conexión de demanda en los nudos de la red de transporte. Estos cálculos se han realizado aplicando los criterios técnicos recogidos en las Especificaciones de Detalle aprobadas por la CNMC mediante la Resolución de 1 de diciembre de 2025.
El dato que cambia la conversación. Solo queda capacidad en el 25% de los nudos
La información divulgada dibuja un sistema muy tensionado desde el punto de vista del acceso. El 75% de los nudos de la red de transporte estaría ya copado, mientras que solo el 25% conservaría margen para incorporar nueva demanda.
Esa capacidad disponible podrá asignarse de dos maneras: Por prelación, siguiendo el orden de solicitud, o mediante convocatorias de concursos, si se opta por ese mecanismo.
Foto de permisos ya otorgados
En paralelo, el operador del sistema sitúa el volumen de permisos de acceso y conexión ya concedidos en la red de transporte en estas magnitudes:
- 129 GW para instalaciones eólicas y fotovoltaicas.
- 16 GW para almacenamiento.
- 19 GW asociados a demanda.
Demanda pendiente de conexión. 11,8 GW desde 2022 con cinco años para entrar en servicio
Dentro del bloque de demanda, desde la aprobación de la planificación vigente en 2022 se han concedido 11,8 GW a nuevos proyectos que todavía no han entrado en servicio. Estos proyectos disponen de un plazo de cinco años para ponerse en marcha.
Tomado en conjunto, ese volumen de demanda “en cola” representaría, por sí solo, un incremento del 25% respecto a la demanda actual de España. Es una subida con dimensiones de sistema, no una anécdota administrativa.
Lo previsto en planificación y lo finalmente concedido
El contraste con la planificación es significativo. Para la Planificación Eléctrica 2021-2026 se contemplaban para demanda algo más de 2.000 MW, y sin embargo se habría concedido más de cinco veces esa cifra.
La moraleja técnica es incómoda pero clara. El papel planifica en megavatios, la realidad pide gigavatios.
El “atasco” también existe en distribución. Cerca de 30 GW adicionales
A lo anterior se suma la congestión en redes de distribución. El texto fuente apunta a un atasco que podría agregar cerca de otros 30 GW de proyectos de demanda que ya han obtenido punto de acceso.
Robustez y electrónica de potencia. La capacidad también depende de “aguantar el tirón”
Los estudios técnicos citados subrayan un punto que suele pasar desapercibido fuera del círculo de ingeniería. Los requisitos de robustez serán determinantes en futuras instalaciones, en especial en aquellas conectadas mediante electrónica de potencia (CEP).
La razón es operativa. Se busca que estas instalaciones sean capaces de soportar huecos de tensión sin desconectarse, es decir, que no abandonen el sistema justo cuando más falta hacen.
En esa línea, el cumplimiento del criterio dinámico aparece como un factor clave. También se anticipa que la evolución futura de la normativa podría incrementar de forma notable la capacidad otorgable en muchos nudos que hoy están limitados por ese componente.
La idea es sencilla. Con mejores “reflejos” técnicos, la red podría admitir más usuarios sin perder estabilidad, como una puerta giratoria que deja pasar más gente cuando el mecanismo está bien calibrado.
Coordinación transporte-distribución. Nacen los “valores de referencia”
En materia de coordinación con distribución, las especificaciones de detalle definen por primera vez los “valores de referencia”. Estos valores representan la capacidad reservada en la red de transporte para instalaciones que se conectan a través de la distribución.
Aunque la suma de valores propuestos por los gestores de distribución supera el doble de la punta histórica del sistema (45 GW), el avance práctico se concreta en acuerdos cerrados en el 45% de las interfaces transporte-distribución. Ese porcentaje equivaldría a 33,1 GW de capacidad.
Para completar el proceso, el operador del sistema indica haber identificado la necesidad de criterios normativos adicionales. El objetivo sería homogeneizar el tratamiento de los distintos puntos de conexión entre ambas redes, para que no haya “reglas distintas” según el enlace.
Actualizaciones mensuales y una foto que irá cambiando
La publicación no se plantea como un documento estático. La información, que incluye detalles sobre el margen no ocupado por criterios estáticos y dinámicos, se actualizará mensualmente.
También se adaptará conforme avance la definición de los valores de referencia y de los requisitos de robustez.
Síntesis final
El mensaje de fondo es doble. Primero, la capacidad de acceso para nueva demanda en transporte es escasa y está concentrada en una minoría de nudos. Segundo, la capacidad futura no depende solo de ampliar infraestructura, también de requisitos técnicos como la robustez y el cumplimiento del criterio dinámico, además de una coordinación más afinada entre transporte y distribución.
La red no se “queda sin sitio” en abstracto. Se queda sin sitio bajo unas condiciones técnicas concretas, y eso convierte a la ingeniería regulatoria en una pieza del tablero tan decisiva como el acero y el hormigón.
