25/09/2026
Portada » Galp busca socio en renovables fuera del acuerdo con Moeve
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Galp busca socio en renovables para diversificar tecnologías, reforzar su capacidad inversora y crecer fuera de la península ibérica. Georgios Papadimitriou, director ejecutivo de Renovables de la compañía, plantea esta posibilidad en una entrevista con elEconomista, ante la concentración que prevé en el sector.

Por qué Galp busca socio en renovables

Papadimitriou considera que el mercado exige operadores con más tamaño, conocimientos técnicos y diversificación, además de balances capaces de absorber ejercicios desfavorables sin frenar las inversiones. En su opinión, estas exigencias impulsarán una reducción del número de empresas y la formación de grupos mayores.

La respuesta de Galp pasa por apoyarse en socios especializados para cada actividad. El directivo reconoce que la compañía carece de la escala de las grandes petroleras internacionales para destacar por sí sola en todos los negocios. Compartir propiedad e inversiones permitiría ampliar su capacidad de crecimiento, como ya hace mediante participaciones en grandes proyectos de petróleo y gas.

En renovables, prioriza una alianza industrial, aunque también contempla inversores financieros con experiencia sectorial. Todavía no existe un proceso formal abierto ni un porcentaje definido que ceder. La entrevista plantea seguir creciendo con un socio, sin anunciar la venta de toda la división.

Qué une a Galp con Moeve y qué queda fuera

Como explicamos en Day-Ahead News el 8 de enero, el acuerdo preliminar con Moeve ya dividía el downstream en dos plataformas. Este término incluye tanto el refino y la transformación industrial como la distribución y venta de combustibles. Las referencias actuales a negocios industriales y comerciales describen, por tanto, las actividades previstas desde el inicio.

Según el planteamiento inicial comunicado por Galp, IndustrialCo reuniría refino, química, logística y suministro a empresas. Mubadala y Carlyle, accionistas de Moeve, asumirían el control y Galp conservaría más del 20%. RetailCo agruparía unas 3.500 estaciones de servicio, recarga eléctrica y servicios de conveniencia, con control compartido.

La expresión «solo downstream» delimitaba ese acuerdo frente a la exploración y producción de hidrocarburos y la generación renovable de Galp, que quedaban fuera. La posible alianza para la cartera solar, eólica y de almacenamiento sigue así una vía independiente. Los proyectos de hidrógeno y biocombustibles, en cambio, sí figuraban dentro de IndustrialCo, por su vinculación con la transformación de los complejos industriales.

Eólica, baterías y gestión para mejorar los ingresos

Galp busca socio después de incorporar más de 700 MW eólicos en España, mediante las compras de 351 MW a los fondos Helia y de 361 MW a Acciona Energía. Su capacidad renovable alcanza los 2,7 GW. La eólica representa el 28% de esa potencia, según el directivo.

La diversificación busca reducir la exposición a los bajos precios en las horas solares. A ella se suma un centro de despacho permanente que optimiza la actividad en los mercados diario e intradiario y en los servicios de ajuste. Galp también ofrece representación y gestión energética a terceros.

El almacenamiento completa esta estrategia, con un plan a corto plazo de unos 1,2 GWh y baterías de dos a cuatro horas. La compañía pretende aprovechar las conexiones existentes mediante hibridación y desplazar la entrega de electricidad hacia periodos de mayor valor.

Los permisos y la demanda condicionan el crecimiento

Papadimitriou sitúa la tramitación entre los principales obstáculos en España. Afirma que Galp tiene una batería terminada pendiente de las últimas autorizaciones y un proyecto de 120 MW que, tras tres años de gestiones, aún no ha podido empezar a construir. En Portugal, asegura haber ejecutado una instalación de 60 MW y unos 130 MWh en aproximadamente quince meses, incluida su tramitación.

El directivo también cuestiona que la mayor prudencia operativa posterior al apagón se convierta en una limitación permanente para las renovables. Defiende acelerar las baterías y trasladar a los consumidores señales de precio que favorezcan un uso más flexible de la electricidad, frente a nuevas intervenciones mediante suelos o techos.

En paralelo, reclama facilitar nueva demanda, incluidos los centros de datos, para absorber la producción y favorecer inversiones financiables. Considera que ese consumo puede mejorar el equilibrio del mercado y estimular la construcción de nueva capacidad renovable.