15/07/2026
Portada » Central de bombeo de Güímar. REE invertirá 1.000 millones en Tenerife
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El Gobierno ha encargado a Red Eléctrica de España (REE),  el desarrollo de la central hidroeléctrica reversible de Güímar, en Tenerife. El proyecto movilizará alrededor de 1.000 millones de euros y deberá reforzar el suministro eléctrico del eje formado por Tenerife y La Gomera a mediados de la próxima década.

La decisión recupera una iniciativa que llevaba tiempo pendiente y vuelve a situar a REE en una actividad que Iberdrola y Endesa consideran ligada a la generación y al almacenamiento. El precedente del Salto de Chira, actualmente en construcción en Gran Canaria, ya provocó una fuerte oposición empresarial. Güímar prolonga ahora ese conflicto.

Güímar almacenará los excedentes renovables de Tenerife

La futura instalación funcionará mediante un sistema de bombeo reversible. Durante las horas en las que la producción eléctrica supere el consumo, la central empleará la energía disponible para elevar agua hasta un depósito situado a mayor altura.

Cuando aumente la demanda, el agua descenderá y accionará las turbinas para devolver electricidad al sistema. De este modo, la planta podrá transformar los excedentes eólicos y solares en una reserva gestionable, preparada para utilizarse cuando la red necesite más generación.

Este tipo de infraestructura no incrementa por sí sola la producción eléctrica. Su utilidad reside en desplazar la energía entre distintos momentos del día, una capacidad especialmente valiosa en Canarias por el carácter aislado de sus sistemas eléctricos y su dependencia de centrales térmicas alimentadas con fuel.

Según explicó el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, la central comenzará a operar en aproximadamente 10 años. Su diseño seguirá una lógica similar a la del Salto de Chira, el gran proyecto hidráulico que REE ya construye en Gran Canaria.

REE vuelve a entrar en un terreno disputado

La participación de Red Eléctrica en el bombeo hidráulico ha generado críticas desde que la compañía asumió el proyecto de Chira. REE gestiona en régimen de monopolio la red española de transporte de alta tensión, mientras Iberdrola y Endesa operan como grupos de generación y comercialización.

Las grandes eléctricas sostienen que el almacenamiento forma parte del mercado competitivo y no debería quedar en manos del operador del sistema. El Gobierno, sin embargo, atribuye a estas centrales una función vinculada a la seguridad del suministro y a la integración de renovables en territorios con redes aisladas.

La discusión llegó incluso a las instituciones europeas. Bruselas permitió de forma excepcional la entrada de REE en este tipo de infraestructuras debido a las necesidades específicas de los sistemas insulares y al objetivo de sustituir progresivamente la generación térmica con fuel.

El encargo de Güímar se produce, además, en un momento de elevada tensión entre Redeia y las principales compañías eléctricas. Iberdrola y Endesa han responsabilizado al operador de parte de los problemas relacionados con el apagón ocurrido el año anterior, por lo que el nuevo proyecto añade otro punto de fricción a una relación ya deteriorada.

El Ejecutivo prevé un ahorro de 200 millones al año

Las estimaciones oficiales sitúan el ahorro asociado a la central en torno a 200 millones de euros anuales en costes de generación eléctrica. Si se cumple esa previsión, la inversión inicial podría recuperarse en algo más de cinco años.

Groizard defendió que la infraestructura tendrá una vida útil de varias décadas, de manera que los beneficios económicos continuarían una vez amortizado el desembolso. El cálculo parte de una reducción del uso de las tecnologías térmicas más caras y de un mayor aprovechamiento de la producción renovable disponible en Tenerife.

El Gobierno también considera que el bombeo podría atender aproximadamente un tercio de la demanda eléctrica de la isla. Esa cobertura dependerá de la energía previamente almacenada, ya que la central utilizará el agua embalsada en altura como una reserva para responder cuando el sistema requiera potencia.

El bombeo facilitará la retirada de generación con fuel

La expansión de la energía eólica y solar obliga a incorporar tecnologías capaces de gestionar una producción variable. En determinadas horas, los parques renovables pueden generar más electricidad de la que consume el sistema. En otras, la falta de viento o radiación exige recurrir a instalaciones de respaldo.

Güímar permitirá trasladar parte de esos excedentes a los periodos de mayor necesidad. El objetivo es reducir la dependencia de las centrales térmicas, contener el coste de producir electricidad y avanzar en la descarbonización del sistema compartido por Tenerife y La Gomera.

El bombeo adquiere especial relevancia en los territorios no peninsulares, donde las redes no cuentan con las mismas posibilidades de intercambio que el sistema peninsular. Por esa razón, el Gobierno y las instituciones europeas han aceptado una intervención de REE que resultaría más difícil de justificar en un mercado eléctrico plenamente interconectado.

Transición Ecológica prepara un concurso de 820 MW

El proyecto de Güímar coincide con la tramitación de un nuevo concurso para adjudicar hasta 820 MW de potencia firme en Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla. El Ministerio para la Transición Ecológica pretende garantizar con esta convocatoria las necesidades de suministro previstas para 2031.

Podrán participar centrales que ya estén en funcionamiento y quieran acometer inversiones para modernizarse o reducir sus emisiones. También tendrán cabida nuevos proyectos renovables que incorporen sistemas de almacenamiento, como baterías, y puedan entregar electricidad de forma estable.

La convocatoria persigue ampliar la competencia en la generación no peninsular, donde Endesa mantiene una posición mayoritaria. Para lograrlo, el Ministerio abre la puerta tanto a la renovación de activos existentes como a instalaciones capaces de combinar producción renovable y respaldo.

La exigencia principal será aportar potencia disponible cuando el sistema la necesite. No bastará con instalar nueva capacidad eólica o solar, ya que los proyectos deberán demostrar que pueden sostener el suministro y responder a las particularidades de redes pequeñas y aisladas.

Güímar refuerza el nuevo modelo eléctrico de Canarias

La central de Güímar y el concurso de 820 MW responden a una misma estrategia. El Gobierno busca elevar la penetración renovable en los territorios no peninsulares sin reducir la seguridad del suministro ni aumentar la dependencia de tecnologías térmicas costosas.

REE asumirá una de las mayores inversiones de ese proceso y ampliará su presencia en el almacenamiento hidráulico, pese a la oposición de Iberdrola y Endesa. La disputa empresarial seguirá abierta, aunque el alcance real de Güímar dependerá de la energía renovable que consiga integrar, del fuel que permita desplazar y del ahorro que finalmente genere para el sistema eléctrico.