25/02/2026
Portada » Alpiq compra CDR Navaleo en León y entra en el bombeo hidroeléctrico fuera de Suiza
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La empresa suiza Alpiq ha puesto la brújula en España para dar un paso que llevaba tiempo rondando en su estrategia. Comprar su primer gran proyecto hidroeléctrico fuera de Suiza. El proyecto localizado en León CDR Navaleo, es una iniciativa de almacenamiento energético mediante bombeo reversible impulsada hasta ahora por Erbienergía.

Las partes no han publicado el precio de la operación. Aun así, los promotores del proyecto estimaron hace alrededor de año y medio una inversión de entre 420 y 450 millones de euros, lo que lo sitúa en la liga de las infraestructuras eléctricas de gran escala.

Un bombeo reversible de 535 MW con 8 horas de almacenamiento

El proyecto se articula como una Central Depuradora Reversible (CDR). Su ficha técnica, tal y como se ha venido divulgando, apunta a 535 MW de potencia de bombeo y 8 horas de capacidad de almacenamiento. En términos del sistema, esto significa una instalación pensada para absorber excedentes eléctricos y devolver energía cuando el mercado y la red la necesitan, aportando flexibilidad en un mix con cada vez más generación renovable variable.

No es una central “para producir más”, sino una herramienta para desplazar energía en el tiempo, estabilizar operaciones y acompañar picos de demanda o caídas de generación.

La singularidad del diseño: no depende del cauce del río

La instalación no se ubica sobre el curso natural del río, sino que toma agua de una antigua mina vinculada al entorno del río Tremor. Esa mina, hoy un pasivo ambiental y territorial, pasaría a funcionar como parte del esquema hidráulico del bombeo.

El resultado es doble. Almacenamiento eléctrico y, además, reutilización de un espacio degradado por la minería, con un componente ambiental explícito.

Una mina que pasa de problema a infraestructura útil

La propia concepción incluye un objetivo ambiental operativo. Drenar agua contaminada procedente de minas abandonadas y depurarla. Es decir, convertir parte del ciclo hidráulico en una actuación de mejora local.

En declaraciones recogidas por el medio de origen, Amédée Murisier, responsable de la división de activos, lo sintetiza con claridad. Flexibilidad y almacenamiento, sí. Pero también beneficio ambiental, al retirar y tratar aguas afectadas por la actividad minera histórica.

Erbienergía sigue dentro del proyecto

La entrada de Alpiq no borra al desarrollador, Erbienergía conservará una participación y continuará apoyando el desarrollo. Esto suele implicar continuidad en el conocimiento del terreno, la tramitación y el trabajo técnico acumulado.

La operación, por tanto, se parece más a un relevo con acompañamiento que a una compraventa con cierre total del capítulo anterior.

Calendario: estudios, ingeniería y decisión final de inversión

Geología, ingeniería y validaciones. Según las estimaciones trasladadas, el proyecto necesita alrededor de año y medio adicional para afinar estudios y diseño antes de adoptar la decisión final de inversión (FID).

Si ese hito llega en plazo, la hoja de ruta apunta a un arranque de operación comercial a comienzos de la década de 2030. No es mañana. Pero en infraestructura eléctrica, esa es la escala temporal normal cuando hay permisos, obra civil y financiación compleja de por medio.

Financiación: apertura a socios, sin obligación de incorporarlos

Alpiq ha dejado una puerta abierta. La compañía se muestra dispuesta a colaborar con socios industriales o financieros, y plantea el próximo periodo como una fase para definir la estructura exacta de financiación.

Al mismo tiempo, la idea clave es esta: Contar con socios adicionales no se presenta como requisito para sacar el proyecto adelante. Es una opción, no una condición.

Sello europeo y respaldo institucional: el empujón que reduce fricción

Antes de la llegada de Alpiq, CDR Navaleo fue reconocido por la Comisión Europea como Proyecto de Interés Común (PIC). Ese sello suele traducirse en dos ventajas muy concretas.

  • Acceso potencial a programas europeos de subvenciones.
  • Mejores condiciones de financiación, incluida la vía del Banco Europeo de Inversiones, además de marcos de tramitación más ágil.

A esto se suma el respaldo nacional. El proyecto cuenta con apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica.

Subvención de 35,3 millones vinculada al PRTR

En julio de 2024, el Ministerio concedió 35,3 millones de euros a CDR Navaleo dentro de una línea de ayudas orientada a almacenamiento eléctrico independiente, almacenamiento térmico y bombeo reversible, enmarcada en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).

La entonces secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen, subrayó el doble carácter del proyecto. Bombeo reversible y, a la vez, depuración de aguas contaminadas, con impacto social y ambiental. También puso un ejemplo de escala para entender la potencia instalada. Dado el tamaño del proyecto, afirmó que la provincia de León podría abastecer su parque residencial con la producción anual asociada a esta central, según se expresó en aquel contexto.

Alpiq en España: 25 años de presencia y una base térmica en Tarragona

Este movimiento en León no llega desde cero. Alpiq acumula unos 25 años de trayectoria en España. En su huella actual destaca una central de ciclo combinado en Tarragona (Plana del Vent).

Además, la compañía opera en el suministro energético. Vende electricidad y gas natural a grandes clientes, y mantiene acuerdos de compraventa de energía a largo plazo (PPA), un instrumento clave para dar certidumbre a consumidores e inversores en el mercado eléctrico.

Conclusión: almacenamiento, rehabilitación territorial y un proyecto con “tres llaves”

CDR Navaleo reúne tres elementos que, cuando coinciden, suelen aumentar la probabilidad de materialización. Escala técnica relevante, alineación con necesidades del sistema y apoyo institucional con palancas europeas y nacionales.

En el fondo, la historia tiene una ironía amable. Una mina que durante décadas simbolizó extracción y desgaste puede acabar funcionando como batería hidráulica, y, de paso, como parte de una intervención de depuración. La transición energética, a veces, también consiste en eso. Reasignar el pasado para que deje de estorbar y empiece a trabajar.