Andalucía ha incorporado un ‘Fast track’ para proyectos de almacenamiento energético hibridado que cumplan con una serie de condiciones. La medida se contemplaen la Ley 4/2025. El objetivo es recortar plazos cuando el expediente cumple condiciones muy específicas.
Para poder saber si la tramitación es urgente, hay dos condiciones que el proyecto ha de cumplir: Por un lado, el proyecto no requiere evaluación de impacto ambiental, y por otro, debe ser competencia de la Junta.
La norma llega en un mercado donde la hibridación con baterías ya se está convirtiendo en pipeline y cartera. Ese movimiento se aprecia en tendencias y casos recientes como hibridación fotovoltaica con almacenamiento en España.
Un expediente más completo desde el inicio
La tramitación acelerada se apoya en una lógica sencilla. Adelantar documentación y concentrar hitos para evitar retornos que consumen semanas.
El promotor presenta solicitud y proyecto de ejecución desde el primer momento, junto con la documentación que acredita el encaje en el supuesto sin evaluación ambiental. Con ese paquete inicial, la tramitación gana continuidad.
Plazos comprimidos y tramitación más simultánea
Esta nueva ley tiene efectos inmediatos en el entorno de la tramitación de proyectos. La tramitación urgente implica que los plazos se reduzcan a la mitad en los trámites principales asociados a autorizaciones, exposición pública y remisiones.
Además, se impulsa que fases que a menudo van en cadena discurran en paralelo. La información pública se plantea simultáneamente con otras actuaciones, para limitar tiempos muertos y mejorar la previsibilidad del calendario.
Remisiones coordinadas y menos fricción administrativa
La disposición prevé un tratamiento integrado de las remisiones a administraciones, organismos y empresas de servicio público. La intención es concentrar peticiones e informes en una ventana temporal más corta.
El objetivo es reducir el efecto dominó de pequeñas esperas. En la práctica, esa suma es lo que convierte un expediente técnicamente listo en un proyecto bloqueado por calendario.
Una señal al mercado con límites claros
La medida envía un mensaje de impulso, pero no es una puerta abierta a cualquier instalación. Es una aceleración condicionada por el encaje ambiental y por el ámbito competencial. El control no desaparece, se reorganiza el ritmo.
En un mercado donde coste de capital y calendario se retroalimentan, el matiz importa. Las instalaciones que cumplan los requisitos ganarán velocidad de tramitación. Las instalaciones que no mantendrán un recorrido más largo en la administración. Esa diferencia puede afectar inversión y planificación de obra.
