30/11/2025
Portada » Noticias » Centros de datos, el nuevo cliente clave del sector energético
Centro de Datos

Una temporada de resultados marcada por el dato

La última ronda de resultados del tercer trimestre ha dejado un mensaje claro. Para muchas de las grandes eléctricas y gasistas europeas, el crecimiento de los centros de datos se ha convertido en el tema estrella ante analistas e inversores.

A partir de las presentaciones de unas veinte compañías hasta mediados de noviembre se observan dos grandes ejes. Por un lado, cómo las utilities intentan capturar la nueva demanda eléctrica asociada al dato. Por otro, cómo ajustan sus planes de inversión en redes y renovables en un entorno de precios eléctricos a la baja.

Centros de datos como nuevo motor de valor para las utilities

El debate sobre cómo monetizar el avance de los centros de datos ha ocupado buena parte de las conferencias con el mercado. Varias operaciones recientes han reforzado esta narrativa y han tenido un impacto inmediato en Bolsa.

RWE anunció la venta de un proyecto de centro de datos en el Reino Unido a un gran proveedor de servicios en la nube. La transacción generó una plusvalía de 225 millones de euros en el EBITDA y la acción llegó a subir alrededor de un 9 % en la sesión. Es la segunda operación de este tipo que la compañía ejecuta en el país desde la segunda mitad de 2024.

También Solaria ganó protagonismo al comunicar un contrato de 15 años con Merlin Properties para suministrar electricidad a centros de datos por una potencia equivalente a 445 MW. Los centros de datos se consolidan así como clientes ancla para PPAs de larga duración, que aportan visibilidad a los ingresos y reducen la volatilidad comercial.

En Fortum bastó una señal estratégica. El consejero delegado, Markus Rauramo, explicó que el grupo negocia posibles contratos a largo plazo con más de un centro de datos. Ese comentario fue suficiente para mejorar la percepción del mercado sobre el potencial de crecimiento de la compañía en este nicho. Los centros de datos se han convertido en la historia de crecimiento más atractiva para muchas utilities. Aportan demanda firme, contratos estables y una proyección de consumo relativamente visible a varios años vista.

Ampliaciones de capital y giro del CAPEX hacia redes

Mientras se consolida el relato del dato, la ronda de resultados también ha estado marcada por ampliaciones de capital destinadas a financiar planes de inversión de gran tamaño. El foco se desplaza con claridad hacia las redes eléctricas.

En la temporada anterior fue Iberdrola quien abrió camino con una ampliación de 5.000 millones de euros. En esta ocasión ha sido la británica SSE la que ha tomado el relevo con una ampliación de 2.000 millones de libras. La colocación se ejecutó con rapidez, registró una fuerte demanda y fue bien recibida por el mercado.

SSE presentó un plan de inversiones de 33.000 millones de libras entre 2026 y 2030, lo que supone triplicar el ritmo inversor respecto al periodo 2021-2025. Alrededor del 80 % del CAPEX se dirigirá a redes de transmisión para reforzar la interconexión entre Escocia e Inglaterra, mientras que el despliegue de renovables y generación flexible absorberá el 20 % restante.

La dirección subrayó que el programa está plenamente financiado gracias a la ampliación y a un plan de rotación de activos de importe similar. El mensaje es nítido. Las redes eléctricas se convierten en el principal cuello de botella de la transición y en el eje prioritario del nuevo ciclo inversor.

Precios eléctricos en descenso y búsqueda de estabilidad

La caída de los precios mayoristas de la electricidad en 2023 sigue trasladándose a las cuentas de resultados, aunque con ritmos diferentes según la estructura de contratación de cada país. La duración de los contratos marca el grado y la velocidad del impacto.

En el norte de Europa, donde predominan los contratos de mayor plazo, el ajuste hacia el cliente final es más lento que en el sur. La eléctrica checa CEZ evitó fijar por ahora un objetivo de EBITDA para 2026, pero advirtió de que los precios capturados continuarán disminuyendo. El efecto final dependerá en gran medida de la vida media de los acuerdos ya firmados.

Desde el ámbito gasista, Engie ofreció un tono algo más constructivo. En su presentación, el grupo francés indicó que en el tercer trimestre se observan señales tangibles de retorno al crecimiento en varias divisiones. El vicepresidente ejecutivo, Pierre-François Riolacci, citó las áreas de generación en Europa y soluciones energéticas, donde la caída de los márgenes brutos, los clean spark spreads, se da por concluida.

Añadió que en renovables y generación flexible la bajada de precios y volúmenes comienza a moderarse. El cuadro que se desprende de estos mensajes es el de un sector que todavía sufre el efecto de un precio subyacente decreciente, pero que empieza a detectar indicios de estabilización en parte de sus negocios.

Fin de ciclo renovable y preparación del siguiente

Los grandes desarrolladores de energías renovables han aprovechado esta ronda para explicar que el ciclo inversor actual se aproxima a su fase de cierre y que ya miran hacia el próximo periodo de crecimiento. El énfasis se desplaza hacia la disciplina financiera.

En EDP Renovables, el consejero delegado, Miguel Stilwell, situó el horizonte en 2028. El objetivo es llegar a ese año con suficiente flexibilidad financiera para ejecutar nuevas opciones de expansión. La hoja de ruta incluye reducir la deuda neta hasta los 15.000 millones de euros, frente a los 16.000 millones previstos a cierre de este ejercicio.

Se trata de una estrategia de reordenación del balance que prioriza la solidez financiera en esta fase de transición. Menos crecimiento acelerado y más preparación para el siguiente ciclo.

En Orsted, el discurso se concentró en el corto y medio plazo. El grupo danés detalló el avance de su cartera de eólica marina, unos 8,1 gigavatios de proyectos identificados que se irán conectando hasta 2027. Las preguntas de los analistas se dirigieron a qué ocurrirá a partir de 2028.

El consejero delegado, Rasmus Errboe, apuntó tres vías principales. Aprovechar subastas centralizadas, desarrollar la cartera más madura y explorar colaboraciones en proyectos de terceros. En conjunto, el segmento renovable deja atrás una etapa de expansión muy intensa y se reposiciona para un nuevo ciclo de crecimiento más selectivo.

Demanda eléctrica estancada y centros de datos como nuevo vector

Todo este ajuste se produce sobre un telón de fondo de demanda eléctrica débil. En muchos mercados europeos el consumo se ha mantenido plano o incluso ha descendido ligeramente desde 2018, penalizado por una combinación de eficiencia, menor actividad industrial y shocks como la crisis energética reciente.

En ese contexto, los centros de datos aparecen como un nuevo vector de demanda estructural. Aportan consumo adicional en zonas concretas, con perfiles de carga relativamente estables y contratos de largo plazo, lo que ayuda a rellenar la brecha que deja una demanda tradicional más débil y a justificar parte del CAPEX en redes y generación que las utilities tienen sobre la mesa.

Aragón como laboratorio de la nueva geografía del dato

El auge de los centros de datos no se queda en los informes trimestrales, también se materializa sobre el terreno. Un caso destacado es Aragón, donde el Gobierno autonómico ha dado luz verde inicial al Plan de Interés General de Aragón Región MSFT, diseñado para que Microsoft despliegue tres grandes campus de centros de datos en La Muela, Villamayor de Gállego y Zaragoza.

El proyecto moviliza una inversión superior a 5.300 millones de euros y se apoya en una infraestructura de gran escala. Cerca de 284 hectáreas de suelo, 240 kilómetros de fibra óptica y 187 kilómetros de canalizaciones, además de nuevas conexiones de alta tensión subterránea.

Con este diseño, Aragón pasa de aspirar a este tipo de instalaciones a consolidarse como nodo digital relevante en Europa. El despliegue se alinea con el crecimiento de la nube y de la inteligencia artificial, que las propias utilities señalan como motores de demanda estructural para los próximos años.

Del kilovatio al dato como nuevo relato del sector

El repaso a esta temporada de resultados muestra a un sector energético europeo en plena reconfiguración de su relato. La combinación de renovables maduras, precios en corrección, CAPEX que pivota hacia redes y boom de centros de datos está redefiniendo prioridades y estrategias.

La conversación deja de girar solo en torno a los megavatios instalados y empieza a centrarse también en la demanda asociada al dato. Los centros de datos pasan de ser una nota a pie de página a convertirse en el eje de muchas presentaciones, mientras territorios como Aragón compiten por atraer estas infraestructuras. Energía y digitalización aparecen cada vez más entrelazadas en la hoja de ruta de utilities, inversores y administraciones.