El sistema eléctrico español ha incorporado en octubre los primeros megavatios hora procedentes de eólica marina registrados en ESIOS, un hito simbólico para una tecnología que hasta ahora solo existía en forma de planes, prototipos y hojas de ruta. Aunque el volumen es todavía muy reducido, marca el inicio de la presencia efectiva de esta tecnología en el mix energético español.

La eólica marina se perfila como una de las grandes tecnologías de desarrollo en la Península Ibérica en la próxima década. A diferencia de la eólica terrestre, los proyectos en el mar aprovechan un recurso más favorable. vientos más fuertes y regulares, menor turbulencia y ausencia de obstáculos orográficos. Esa combinación permite alcanzar factores de carga más elevados y obtener más energía por cada megavatio instalado a lo largo del año.Desde el punto de vista del sistema eléctrico, esta mayor productividad convierte a la eólica marina en una pieza complementaria al despliegue masivo de eólica terrestre y fotovoltaica. Su aportación puede concentrarse en horas y zonas donde la generación renovable es más escasa, contribuyendo a reducir vertidos, reforzar la seguridad de suministro y diversificar la localización de la capacidad instalada.
Actualmente España cuenta con prototipos y proyectos de demostración conectados a red, principalmente DemoSATH en País Vasco y varios prototipos en la Plataforma Oceánica de Canarias PLOCAN. Por el valor nominal de producción mostrado en ESIOS, 2MWh, todo apunta a que el dueño de esta energía es el proyecto situado en el Cantábrico.
El proyecto DemoSATH consiste en un aerogenerador marino flotante de 96 metros de diámetro de rotor y 2 MW de potencia instalado en el área de ensayos de BiMEP, a unas dos millas de la costa vizcaína y en profundidades de alrededor de 85 metros. Se trata del primer prototipo a escala real de eólica flotante conectado a red en España, diseñado para operar durante varios años en el entorno exigente del mar Cantábrico inyectando energía a la red mientras genera datos de operación en condiciones reales.
La clave tecnológica del proyecto es la plataforma SATH, Swinging Around Twin Hull, un flotador de hormigón pretensado formado por dos cascos cilíndricos horizontales unidos entre sí.

Esta configuración permite que la estructura gire alrededor de un único punto de amarre y mantenga el aerogenerador orientado al viento, con un sistema de líneas híbridas y anclas de arrastre que fijan el conjunto al fondo marino. Más allá de la geometría, DemoSATH funciona como laboratorio flotante. integra instrumentación, sistemas SCADA y herramientas de monitorización ambiental para validar el comportamiento estructural, la operación y el mantenimiento de una turbina flotante expuesta a oleaje y viento severos.
En el plano empresarial, DemoSATH está liderado por la ingeniería vasca Saitec Offshore Technologies, desarrolladora de la tecnología SATH, en alianza con RWE Offshore Wind y The Kansai Electric Power Company. El proyecto comenzó su puesta en marcha en septiembre de 2023.
Para la región norte de la península, DemoSATH es algo más que un experimento tecnológico. El proyecto se ha apoyado de forma intensiva en la infraestructura y el tejido industrial del entorno del puerto de Bilbao. según RWE, alrededor del 75% de los proveedores implicados se localizan en un radio de 25 kilómetros, lo que conecta directamente la eólica flotante con astilleros, metalmecánica, logística portuaria y servicios de ingeniería de la zona. El hecho de que este prototipo esté inyectando ya energía a la red y acumulando horas de operación envía una señal nítida. La costa cantábrica no solo tiene recurso eólico de alta calidad, también dispone de capacidades industriales y tecnológicas para convertirlo en una cadena de valor propia si los siguientes proyectos comerciales terminan de materializarse.
