17/06/2026
Portada » Repsol refuerza su posición en Venezuela con un nuevo acuerdo petrolero y gasista
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Repsol vuelve a mover ficha en Venezuela. La compañía española ha firmado un memorando de entendimiento con el Ministerio de Hidrocarburos venezolano y con PDVSA (Petróleos de Venezuela) para estudiar el desarrollo de Horcón, una nueva zona petrolífera situada al sureste del Lago de Maracaibo.

El acuerdo no implica todavía una inversión cerrada, pero sí abre la puerta a analizar el potencial técnico y comercial de un área ubicada entre los campos de Barúa y Motatán, dos activos que ya forman parte de la cartera venezolana de Repsol.

La firma llega en un momento de mayor actividad para la petrolera en el país, después de años en los que su presencia estuvo más enfocada en sostener operaciones que en ampliar negocio.

Horcón, una nueva pieza en el mapa venezolano de Repsol

El área de Horcón se sitúa cerca de otros activos relevantes para la compañía, como Petroquiriquire, Petrocarabobo y Cardón IV. Esa proximidad permite trabajar sobre una zona donde Repsol ya conoce parte del entorno operativo, la relación con PDVSA y las condiciones del subsuelo.

Durante la reunión, la compañía y las autoridades venezolanas también revisaron los avances de los activos actuales, las inversiones comprometidas, los mecanismos de pago asociados a los acuerdos vigentes y el plan de cargamentos de crudo previsto para los próximos meses.

En Venezuela, esos elementos son tan importantes como la producción. Para una petrolera internacional, extraer más barriles solo tiene sentido si puede cobrarlos, exportarlos y mantener cierta estabilidad operativa.

El gas también entra en el acuerdo

El memorando incluye además la intención de avanzar en el análisis de oportunidades de gas en la costa venezolana, especialmente en yacimientos offshore.

Este punto conecta con Cardón IV, el activo gasista que Repsol comparte con Eni. En marzo de 2026, ambas compañías firmaron un acuerdo con las autoridades venezolanas y PDVSA para sostener la producción de gas natural durante el ejercicio.

Repsol no solo busca reforzar su posición en petróleo, sino también consolidar su presencia en el gas venezolano, un recurso clave para el mercado interno y para posibles desarrollos futuros.

Petroquiriquire, el precedente más inmediato

El nuevo acuerdo llega después de que Repsol pactara en abril con el Ministerio de Hidrocarburos y PDVSA recuperar el control operativo de Petroquiriquire, con el objetivo de elevar la producción de petróleo.

Ese activo está participado por PDVSA, con un 60%, y por Repsol, con un 40%. La compañía española ha señalado que está preparada para aumentar su producción bruta de crudo en Venezuela si se mantienen las condiciones operativas y económicas necesarias.

Venezuela es, además, el segundo país con mayores reservas dentro de la cartera de Repsol, solo por detrás de Estados Unidos. 

Un movimiento con lectura estratégica

Repsol opera en Venezuela desde 1993 y ha mantenido presencia en el país incluso durante los años de mayor complejidad política y regulatoria. Ahora, la empresa parece entrar en una etapa distinta: más control operativo, más producción y estudio de nuevas áreas.

Horcón sigue en fase de estudio, pero el movimiento encaja con una estrategia reconocible: Repsol quiere aprovechar los activos donde ya tiene presencia, recuperar margen operativo y mantener abierta la vía venezolana mientras el contexto lo permita. En un país con reservas enormes y una operativa siempre delicada, este acuerdo no cierra una inversión como tal, pero sí marca un cambio de ritmo.