Masdar, la energética limpia de Abu Dabi, ultima la compra del 49% del proyecto Minerva a Repsol, en una operación que valora el 100% de la cartera en torno a 850 millones de euros. Repsol conservará el 51% y el control operativo de los activos de su mayor cartera en España, en lo que sería su tercer farm-down —venta parcial de una cartera— sobre el negocio renovable en cuatro años. Para Masdar, supone un paso más en una ofensiva sobre el mercado ibérico que ya incluye Saeta Yield y activos solares de Endesa.
El movimiento encaja en la estrategia reiterada de Repsol en su negocio verde: construir, poner en operación comercial, vender una participación minoritaria a un socio financiero y reciclar capital sin perder el control industrial.
La operación en cifras
La cartera reúne 706 MW ya en funcionamiento: 13 parques eólicos que suman algo más de 400 MW y seis plantas solares que aportan unos 300 MW.
Por esos 706 MW, la valoración estimada del 100% ronda los 850 millones de euros, es decir, unos 1,2 M€ por cada MW.
Hay un detalle que suele pasarse por alto: la cartera ya tiene su financiación montada. En noviembre de 2025, seis bancos (Abanca, BNP Paribas, CaixaBank, ICO, Sabadell y Unicredit) le concedieron en conjunto un préstamo de 550 millones de euros (algunas fuentes hablaron luego de 612). Esto significa que Masdar no entra en unos activos directamente, que habría que financiar desde cero, sino en un proyecto con la deuda ya cerrada y en buenas condiciones. Ese paquete financiero ya resuelto es, en sí mismo, parte del atractivo de la compra.
Qué compra Masdar: confirmado e inferido
Lo confirmado es la potencia instalada total 706 MW operativos, combinación de eólica terrestre y fotovoltaica, distribuidos por varias comunidades autónomas, con un posible componente de almacenamiento mencionado de forma indirecta en alguna cobertura.
Lo que no se ha hecho público es el desglose nominal. Repsol no ha detallado qué parques concretos integran Minerva, de modo que la identificación de activos que sigue es una hipótesis razonada a partir de potencia y calendario, no una confirmación.
Por descarte, quedan fuera los activos que ya tienen socio: el eólico Delta I (335 MW, 49% de Pontegadea), el fotovoltaico Kappa (126,6 MW, también de Pontegadea), Valdesolar (264 MW, con TRIG al 49%) y la cartera vendida en 2025 a Schroders Greencoat (ocho parques eólicos por unos 300 MW en Huesca, Zaragoza y Teruel, más dos plantas FV de 100 MW en Palencia).
En el bloque eólico, el perfil (13 parques pequeños, unos 31 MW de media) apunta a una parte del complejo Delta II de Aragón, integrado por 26 parques que entraron en operación entre 2024 y 2025. 8 de estos parques son propiedad de Schroders Greencoat. Podría ser qu el bloque eólico de Minerva podría combinar parte de Delta II con otros activos (del proyecto PI en Palencia y Valladolid, por ejemplo) o no incluir todos los parques operativos del complejo aragonés.
En solar, el candidato con más papeletas por tamaño es Sigma (204 MW, Cádiz), junto con otras plantas fotovoltaicas puestas en operación entre 2024 y 2025, algunas incorporadas vía adquisiciones anteriores.
Minerva dentro del mapa renovable de Repsol
Repsol contaba con aproximadamente 3,7 GW renovables operativos, más de 2,6 GW de ellos en España, y un pipeline global cercano a los 60 GW en distintas fases de desarrollo.
El plan 2026-2028 prevé inversiones de entre 8.500 y 10.000 millones de euros y alcanzar hasta 9 GW en operación en 2028. El crecimiento no se plantea con propiedad al 100%: la compañía ha repetido el mismo esquema con Pontegadea, TRIG, Crédit Agricole Assurances, EIP y Schroders Greencoat. Masdar se incorpora ahora a esa lista.
Todo con los objetivos de liberar capital y mejorar métricas financieras sin perder control de su cartera. Repsol conserva el 51% y opera los activos; lo más probable (aunque no es un dato confirmado, sino el tratamiento habitual cuando se retiene mayoría y control) es que mantenga la consolidación global de la cartera en sus cuentas, frente a la alternativa de ponerla en equivalencia. Mientras tanto, el socio financiero asume una posición centrada en el largo plazo.
Por qué interesa a Masdar
Masdar lleva dos años intensificando su presencia en la península ibérica. En 2024 adquirió Saeta Yield a Brookfield, incorporando 745 MW operativos y un pipeline de 1,6 GW en España y Portugal. También compró un 49,99% en cuatro plantas FV operativas de Enel Green Power España, filial de Endesa.
Minerva le aporta más MW operativos con generación inmediata y un socio industrial que mantiene la gestión. Encaja con su objetivo corporativo de alcanzar 100 GW de capacidad global en 2030.
La valoración es un claro reflejo del contexto de mercado actual donde los costes de financiación son más altos que en anteriores ciclos de mercado. Poniendo de manifiesto la importancia de la volatilidad de precios eléctricos y la creciente presión sobre la fotovoltaica por el aumento de horas a precio cero y negativo en horas solares. En el contexto de esta operación el mayoritario porcentaje eólico ofrece mayores y más estables precios capturados que la parte solar.
Lo que queda por confirmar
Hay tres puntos abiertos de especial importancia:
El primero es la confirmación formal del cierre por parte de Repsol.
El segundo, el desglose exacto de los activos incluidos en Minerva.
El tercero, el alcance real del componente de almacenamiento mencionado en alguna cobertura.
Más allá de esos detalles, la operación refuerza una tendencia ya asentada. Repsol no vende activos verdes para salir del negocio: los vende parcialmente para financiar el siguiente ciclo de crecimiento. Y Masdar sigue reforzando su posición en España como socio financiero estable en activos ya operativos.
