El concurso del nudo de transición justa de As Pontes entra en una nueva fase. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), a través del Instituto para la Transición Justa (ITJ), ha iniciado la tramitación del concurso asociado al nudo Maciñeira 400 kV, un punto clave tras el cierre en 2023 de la central térmica de carbón de Endesa.
La apertura de la consulta pública previa marca el primer paso para definir las bases que regirán la adjudicación de capacidad de acceso a red, con un enfoque claro. Priorizar proyectos renovables y de almacenamiento que combinen actividad económica, empleo y una baja huella ambiental.
Un concurso diseñado para reactivar el territorio
El nudo de Maciñeira canalizará nueva capacidad eléctrica hacia iniciativas que contribuyan a la transformación económica de la zona. El objetivo no se limita a sustituir generación. Busca reconfigurar el tejido productivo en un entorno afectado por el cierre del carbón.
La zona de transición justa de As Pontes abarca 14 municipios gallegos, entre ellos Ferrol, Vilalba y Ortigueira. En este perímetro, los proyectos deberán demostrar su capacidad para generar valor más allá de la producción energética.
El diseño del concurso busca traspasar los límites de ser un recurso técnico y convertirse en una herramienta de política industrial y territorial.
Claves de la consulta pública. Cómo se diseñará el concurso
La consulta publicada por el MITECO anticipa el marco regulatorio que ordenará el procedimiento. Su objetivo es definir las bases que permitirán asignar la capacidad de evacuación disponible en el nudo Maciñeira 400 kV, conforme a lo previsto en el Real Decreto-ley 17/2019.
El Real Decreto-ley 17/2019. La base jurídica del concurso
El concurso de Maciñeira 400 kV se apoya en el Real Decreto-ley 17/2019, aprobado para acompañar el cierre de centrales de carbón y nucleares con medidas de transición justa.
La norma modificó la Ley 24/2013 del Sector Eléctrico para permitir que la capacidad de acceso liberada por estos cierres se adjudique a nuevos proyectos renovables, pero incorporando también criterios sociales y ambientales.
En la práctica, esto permite valorar no solo la viabilidad técnica del proyecto, sino también su aportación al territorio. Empleo local, impacto ambiental, actividad industrial, participación de inversores de la zona y beneficios socioeconómicos pasan a formar parte del concurso. En As Pontes, esa es la base legal que convierte el nudo Maciñeira 400 kV en una herramienta de reactivación económica.
Criterios del concurso. Impacto local, empleo y menor huella ambiental
La capacidad se adjudicará priorizando proyectos renovables que maximicen el retorno socioeconómico local y reduzcan su impacto ambiental. No se trata solo de instalar megavatios. Se busca que la nueva generación actúe como palanca de actividad adicional en la comarca.
En ese diseño, la consulta detalla los principales vectores de valoración. La creación de empleo, con foco en trabajadores excedentes de la central y en la incorporación de mujeres, se sitúa en primer plano. También se incluyen programas de formación para residentes, inversiones en la cadena de valor provincial y la participación de capital local en los proyectos.
El esquema incorpora además elementos cada vez más presentes en la transición energética. El impulso de comunidades energéticas, el desarrollo del autoconso y el respaldo a iniciativas industriales, agrarias o sociales vinculadas al territorio. Todo ello bajo un criterio transversal. Minimizar la afección ambiental.
Ya se ha materializado en concursos recientes como el del nudo de Narcea, donde el proyecto de Magtel integra compromisos vinculantes en empleo, inversión y sostenibilidad, convirtiendo el acceso a red en una herramienta de política industrial.
La consulta delimita igualmente el ámbito territorial. El concurso está orientado a beneficiar a los 14 municipios de la zona de transición justa, distribuidos entre A Coruña y Lugo, consolidando una visión de conjunto sobre el impacto de la nueva capacidad.
Encaje regulatorio. De los decretos a la ejecución
El marco jurídico que sustenta el concurso se ha ido construyendo en los últimos años. El Real Decreto-ley 17/2019 introdujo la posibilidad de reservar la capacidad de acceso en nudos afectados por cierres para proyectos renovables que integren criterios sociales y ambientales.
Posteriormente, el Real Decreto-ley 23/2020 limitó la concesión general de permisos de acceso hasta el desarrollo de estos mecanismos, aunque abrió una excepción específica para los nudos de transición justa. Es en este espacio donde se encuadra Maciñeira.
El Real Decreto-ley 8/2023 permitió incorporar nuevos nudos en función de su proximidad a instalaciones cerradas, dentro de un radio de hasta 50 kilómetros. Esta lógica se reforzó en 2026 con la actualización introducida en el marco del plan de respuesta a la crisis en Oriente Medio.
En este contexto, el nudo Maciñeira 400 kV adquiere sentido operativo. El punto originalmente asociado a la central, Puentes G.R. 400 kV, no dispone de capacidad disponible. La alternativa técnica se encuentra en Maciñeira, ubicado en su entorno inmediato y con margen para evacuar nueva generación.
La declaración formal como nudo de transición justa se produjo mediante acuerdo del Consejo de Ministros el 14 de abril de 2026, habilitando el inicio del procedimiento.
Galicia consolida el modelo tras Meirama
El movimiento en As Pontes no es aislado. Se produce tras la resolución provisional del primer concurso de transición justa en Galicia, correspondiente al nudo de Meirama 220 kV.
En ese caso, la totalidad de la capacidad, 408 MW, se ha asignado a Coventina Renovables para desarrollar una central hidroeléctrica de bombeo. El proyecto contempla una inversión cercana a 250 millones de euros, junto a compromisos adicionales en materia empresarial y de biodiversidad.
La experiencia de Meirama funciona como precedente. Introduce una señal clara al mercado sobre el tipo de iniciativas que están ganando peso en estos procesos.
Un ecosistema de ayudas en expansión
El concurso de As Pontes se integra en un marco más amplio de apoyo público. Desde 2019, el MITECO ha desplegado diferentes instrumentos para acompañar la transición en estas zonas.
Entre ellos figuran las ayudas del ITJ (Instituto para la Transición Justa) para proyectos empresariales generadores de empleo, iniciativas municipales o pequeñas inversiones. También destacan las líneas del IDAE, orientadas a hidrógeno renovable, tecnologías innovadoras y desarrollo industrial asociado a las renovables.
El volumen movilizado empieza a ser relevante. En las zonas de Meirama y As Pontes, el Ministerio ha concedido más de 183 millones de euros a 59 proyectos, consolidando un flujo de inversión sostenido.
A esta dinámica se suma la propuesta reciente del Ministerio de Industria para respaldar con 24,7 millones de euros una nueva bioplanta de Ence en As Pontes, ampliando el abanico de actividad industrial en la zona.
Un cambio de paradigma en los nudos de transición justa
Los nudos de transición justa empiezan a cobrar importancia en la política energética e industrial.
La sustitución de capacidad térmica por renovable ya no es tan importante, sino cómo se distribuyen los beneficios de esta nueva capacidad. Sobre todo quiénes forman parte de estos beneficios y cómo impactan en el territorio.
La consulta pública ya está en marcha y su borrador final funcionará para dar a entender hasta qué punto el modelo será capaz de equilibrar las tres variables y sus complejidades: Desarrollo energético, cohesión territorial y competitividad económica.
